18 abr 2011

Desaparecida

Lo reconozco, demasiado tiempo desaparecida en este, mi pequeño espacio de internet. Este está siendo un mes que podría denominar...de vértigo.

Son muchas las cosas que tendría que haber compartido con todos vosotros pero... no he encontrado ni un solo minuto para sentarme delante del ordenador. Pero...el momento lo merece y tengo que hacer un esfuerzo, encontrar el rato para escribir unas lineas y compartir los días que quedan por delante, los cuales cuanto menos... serán apasionantes.

8 mar 2011

Antes de ganar... hay que jugar el partido

Se las prometen muy felices los dirigentes del PP y ya se ven ganadores de todos los comicios a juzgar por sus declaraciones, las de ellos y de los medios de comunicación que son afines. No se ruborizan en manifestar, que todo está mal, que lo van a arreglar, mientras se cuidan muy mucho de dar pista alguna sobre el cómo lo van a conseguir. De momento la estrategia está clara, que otros hagan el trabajo y ellos a “dejarse llevar”.

Cierto es que las encuestas les conceden un margen como para que les permitan ser optimistas, ventaja que deberían emplear en concebir y explicar esas soluciones maravillosas que pregonan en abstracto.

La situación económica, sobre todo, ha ido desgastando a un gobierno del estado que se ha visto obligado a tomar decisiones, en algunos casos poco populares pero necesarias, mientras el Partido Popular permanecía inmutable. Un Partido Popular tumbado al sol esperando que le lleguen los votos, convencidos de que esa es la mejor forma de obtener el poder, quizá su verdadero y único objetivo, obtener el poder en lugar de trabajar para mejorar el servicio público. Y así se quedan, quietos, gran estrategia no la vayan a fastidiar con alguna propuesta.

Los votantes de izquierda, más críticos generalmente que los de otras formaciones, con las actuaciones de los líderes que nos representan podremos sentir cierto desencanto, pero no nos lo podemos permitir con las elecciones municipales y autonómicas a la vuelta de un par de meses. Está en juego la adecuada gestión de nuestros vecinos más próximos, y para cuatro años, que pueden hacerse demasiado largos, según el encargado de regir estas administraciones.

Necesitamos que las personas que rijan la comunidad, que gobiernen nuestras ciudades, desarrollen una política de desarrollo basada en la solidaridad, que apueste seriamente por los servicios fundamentales, que mejoren la educación pública, que luchen por la sanidad pública hasta situarla en el lugar de prestigio que le corresponde. Necesitamos que aborden las reformas con decisión, abarcando desde la racionalización del gasto público hasta una política energética en comunión con el medio ambiente, siempre desde las ideas progresistas. Todos los que creemos que una política así es posible, yo estoy segura, debemos desperezarnos, sacudirnos el polvo acumulado a causa de la desilusión y movernos, ponernos en pie de nuevo.

El PP, en su prepotencia, no se aplica en consolidar esa ventaja que se le otorga. No se ruboriza al presentar este o aquel candidato que lapidarían si ocurriese en otro partido, siempre en la firme creencia de que vayan a arrasar y obtener, no sé qué perdones de las urnas. La Izquierda de cada Comunidad Autónoma, de cada uno de nuestros pueblos o ciudades, no puede permitirse el lujo del desencanto, verdadera fuerza electoral de los populares.

No importan las encuestas. Se tiene que jugar el partido para saber quién gana la Copa, y, con todos los jugadores en el campo, la victoria es nuestra.

15 feb 2011

Esto se arregla, que nadie se preocupe

El pesimismo se ha instalado en todos los sectores de nuestra vida cotidiana. Se habla de todos los temas en negativo, el paro, la deuda española, la marcha de los mercados… Cualquier lugar es bueno para autoflagelarnos, conversaciones de familia, de trabajo, en el autobús, lo oímos en las tertulias de TV, entre el ¡órdago! y el “lo veo” de la partida de mus… No hay más tema desde hace tiempo que ¡la crisis! Y pobre del que hable de “brotecillos verdes”.

Pues yo quiero ser optimista. Veo la botella ¡medio llena! La cosa no está tan mal, no es para siempre, tiene arreglo y se va a arreglar.

Ha aparecido un pesimismo exacerbado, una especie de terror económico, y puede que, en algunos casos, interesado, que nos mantiene asustados, que no nos deja ver más allá de lo que anuncian los medios cada día, que siguen fomentando la incertidumbre de la situación.

Los mercados dictan la ley y los gobiernos parece que han de acatarla. Estados Unidos, fuente principal de la que nos ha venido encima, tose y Europa es la que se constipa. No sé mucho de economía, es verdad, menos de macroeconomía, lo confieso, pero me fijo, observo y puedo comprobar que algo no cuadra.

Las grandes empresas españolas y mundiales, anuncian año tras año unos beneficios que marean. Se me acaban los dedos para contar miles de millones que éstas ganan, mientras que las pequeñas y medianas empresas tienen que cerrar desposeídas de las líneas de crédito por la misma banca a la que se inyectó dinero en su debacle, precisamente para favorecer ese crédito.

La sensación que se tiene en la calle es que el dinero haya desaparecido, que nadie tenga un euro. Pero no nos dejemos engañar, parodiando el chiste, no se trata de Debe/Haber, sino que “Tiene que estar”. El dinero, como la energía, no desaparece, cambia de mano. Y en algún lugar está, y es allí donde hay que ir a buscarlo.

En cuanto al paro, las grandes revoluciones industriales o tecnológicas han desequilibrado siempre a lo largo de la historia el mercado laboral. Las máquinas hacían más cosas y en menos tiempo que muchos obreros, haciendo desaparecer muchos puestos de trabajo. Finalmente estos obreros acababan por dedicarse a la construcción y reparación de las máquinas que hacían su antiguo trabajo y a manejarlas. Los ordenadores, del mismo modo, fueron el demonio, en su día. Con un “botón” se controlaba y gestionaba toda la empresa. Pero había que fabricar ordenadores y programar software adecuado a cada situación y para ello se necesitaba gente y se ocupó a gente.

La última revolución es la sociedad del bienestar. Los logros de los trabajadores en su lucha laboral ha hecho que, con toda justicia, se trabaje menos horas y en mejores condiciones, con lo que el trabajo queda repartido y debe de ocupar a la mayoría. Creo que hay trabajo para todos, y si en algún momento, como ahora escasea, que se tomen medidas. Medidas para hacer aflorar cierta economía sumergida, descubrir los trabajos en negro para que coticen, hacer desaparecer a quienes defraudan en las listas del paro…
El último coco de la crisis han sido las pensiones. La últimas urgencias hacen pensar que se ha descubierto la pirámide de población anteayer, cuando hace tiempo que no nos autorreproducimos. Pero a la escasez de nacimientos le llega una ola de savia nueva. Al igual que “Pepe se fue a Alemania”, nos llegan emigrantes que contribuyen con su trabajo a mantener el sistema de pensiones que tan gravemente parece estar, a la vez que se integran en nuestra sociedad y forman parte de nosotros.

Por eso, alegrémonos, dejemos de llorar todo el día y dejemos entrar un rayo de luz, que nos inunde el optimismo. Todo tiene arreglo. A poco que nos paremos a pensar encontraremos recetas, que haberlas, como las meigas, “haylas”. Tenemos que aunar esfuerzos, comulgar con el bien común y la solidaridad y recuperar la confianza en los que gestionan todo esto.

Arrimemos todos el hombro y recuperemos el optimismo, porque…. “Siempre que ha llovido ha escapado”.

31 ene 2011

"El 22 de mayo comenzará una de las etapas más bonitas para Madrid"

"El 22 de mayo comenzará una de las etapas más bonitas para Madrid", con esta frase nos ha trasladado la FUERZA del cambio para Madrid, Tomás Gómez en la Convención Autonómica celebrada este fin de semana en Zaragoza.

Madrid necesita un cambio. Me preocupa la política que se lleva desarrollando en los últimos años y especialmente el deterioro que han sufrido los servicios públicos desde que en la comunidad gobierna la derecha. Una derecha al margen de los problemas de la ciudadanía, al margen de la sanidad donde existen falta de recursos, largas listas de espera...o la educación pública relegada a un segundo plano... por no hablar de la aplicación de la ley de la dependencia que continúa siendo una asignatura pendiente en Madrid. El PP es un proyecto agotado, reitero, Madrid necesita un cambio.

Vamos a una confrontación ideológica entre dos modelos de entender la sociedad y los servicios públicos. Por un lado quienes apostamos por el proyecto encabezado por Tomás Gómez, proyecto que apuesta por dar un nuevo impulso a los servicios públicos; frente al proyecto encabezado por Esperanza Aguirre, "una persona con pocas luces y muy oportunista" (gran descripción de Gregorio Peces Barba), proyecto que habla de privatización de los servicios públicos, no hablan de valores sino de dinero.

Quedan 111 días para las elecciones del 22 de mayo, día en el que los socialistas tenemos que ser capaces de "transformar la mayoría social en una mayoría en las urnas".

Un Madrid diferente es posible, con FUERZA, con ILUSIÓN pero sin ESPERANZA...Aguirre.

13 ene 2011

Sentir la Ciudad

El espacio urbanizado va dominando cada vez más el planeta mientras la vida urbana va desapareciendo paulatinamente.

La ciudad, en sus inicios, fue concebida como un lugar de convivencia y encuentro, de relaciones y contactos humanos, en la que sus calles y plazas eran entendidas como lugares públicos de relación, donde las personas se reúnen, se comunican y comparten experiencias. En definitiva, lugares donde los ciudadanos “viven” y “disfrutan” la ciudad.

Al hacer el balance en estas fechas navideñas del tiempo trascurrido en los centros comerciales y el pasado en las calles de nuestra ciudad, vemos como la balanza se desequilibra claramente. ¿Se debe esta situación al actual modelo de desarrollo? ¿Están las ciudades olvidando sus orígenes? ¿Estos nuevos modelos entienden la ciudad como espacio de convivencia? ¿Son conscientes de la importancia del comercio urbano en la configuración de las ciudades?

Estos son algunos interrogantes que hacen que nos planteemos si nos estamos alejando de los orígenes de la ciudad y desarrollando una nueva estructura, la cual emplea el mismo nombre pero con distinto resultado.

La tendencia hacia la cultura del centro comercial ha impactado en el nuevo modelo urbano y estamos pasando de una “ciudad-pueblo” a una “ciudad de barrios”, a un área cada vez más amplia y dispersa donde los centros comerciales ocupan un lugar fundamental en la definición y estructura de la misma, pasando de ser únicamente espacios de consumo para convertirse en la metáfora de la nueva ciudad emergente configurada en el plano social del consumo. Una estructura donde los centros comerciales inundan el cinturón metropolitano de las ciudades y donde el comercio de proximidad queda en franco retroceso, tiende a desaparecer y queda olvidado en los nuevos barrios surgidos de la expansión urbanística.

Este nuevo modelo ha impulsado decisiones urbanísticas y económicas sin valorar la importancia de la simbiosis entre ciudad y comercio. Esta simbiosis genera una serie de efectos que hay que tener en cuenta para evitar problemas que consigan incidir negativamente sobre la estructura urbana. Se trata de que la gente “viva” la ciudad y no vaya y venga al centro comercial como destino de ocio y entretenimiento. Hay que evitar que se atomicen las relaciones sociales por la desaparición de actividad en los espacios públicos, hay que favorecer el comercio de proximidad para enriquecer las ciudades haciéndolas más atractivas a los ciudadanos…

Debemos tener y defender un claro planteamiento estratégico que garantice un equilibrio estructural del comercio, ser capaces de invertir la tendencia existente de desertización de los centros de las ciudades para recuperar la vida socioeconómica en las mismas, un modelo que favorezca la interrelación y cohesión social entre los ciudadanos. En definitiva, diseñar un modelo para volver a sentir la ciudad.